La colita es mía
Ya sé, a los 28 años no te puede dar miedo ir al doctor.
Pero, bueno, a mi me da miedo. Como me dan miedo los ratones y los temblores. Y si, tengo 28 años y estoy grandecita pero siento miedo igual.
Desde chica estuve acostumbrada a transitar como Pedro por su casa, en el hospital donde mi mamá trabajaba como enfermera. El clásico olor a esterilización de los hospitales era algo habitual para mi, y nunca me produjo naúseas ni nada. Las jeringas eran algo normal, tanto así que cuando fueron a vacunar a mi curso, en primero básico, mi mamá encontró a todos mis compañeritos llorando porque yo les había contando que vendrían por nosotros. Sigue leyendo »
1 Comentario